Todo sobre ‘La Cata’ de vinos

Todo sobre ‘La Cata’ de vinos

Catar un vino es el arte del buen beber y consiste básicamente en tomarse el tiempo necesario para pensar que es lo que estamos bebiendo; si se centra toda la atención en el vino mirándolo, oliéndolo y probándolo tendrás la posibilidad de experimentar todos sus matices.

En pocas palabras decimos que la cata es describir la intimidad de un vino. Catar un vino es el arte del buen beber y consiste básicamente en tomarse el tiempo necesario para pensar que es lo que estamos bebiendo; si se centra toda la atención en el vino mirándolo, oliéndolo y probándolo tendrás la posibilidad de experimentar todos sus matices.

La forma más lógica de abordar un vino es:

1) A través de la vista.

2) A través del olfato.

3) A través del gusto.

Lo más difícil de apreciar un vino consiste en describir verbalmente con detalle y precisión las sensaciones percibidas en la degustación. Para poder hacerlo se requiere como primera medida educar los sentidos, memorizar las sensaciones percibidas y finalmente un vocabulario que permita traducir esas impresiones en valores probables. Y ante esto cabe decir que la cata de vinos es una operación sumamente subjetiva y que genéticamente esta comprobado que no hay dos personas que perciban de manera idéntica, si a eso le sumamos las preferencias individuales seguramente encontrará descripciones que no comparta.

Es muy difícil explicarle a una persona qué sabor tienen, qué sensación produce en la boca y a qué huele. Por eso la cata es todo un ejercicio personal. Piense en cuales son sus vinos de elección e intente expresar el porque de su preferencia pregúntese si es dulce o seco si le da sensación de suavidad en la boca o aspereza. Compare estas sensaciones con productos que pueda reconocer e identificar y descríbalas con su propio lenguaje.

Distinto es si hablamos de una cata profesional en donde el uso de la terminología propia es imprescindible para que los términos empleados tengan el mismo significado para todos.

Algunos consejos:

Si va a realizar una cata de varios vinos, debería empezar por los blancos, continuar por los rosados y finalmente los tintos; y dentro de un mismo grupo, primero los secos y luego los dulces; los mas ligeros antes que los más estructurados.

Compruebe que el vino esté a la temperatura correcta.

Utilice copa de cristal fino y transparente (sin tallar).

Prefiera un lugar con buena luz y buena ventilacion.

No use perfumes pesados.

Llene la copa solo un tercio de su capacidad (medida ideal para catar).

Con la copa inclinada observe el color y la intensidad del mismo sobre un fondo blanco, su aspecto (limpio, brillante). Haga girar la copa y verá que se forman unas gotas que caen por las paredes interiores del cristal, estas “piernas o lagrimas” nos darán una idea del cuerpo, textura y graduación alcohólica del vino.

 Sujete la copa por el pie y literalmente introduzca la nariz en ella, inhale profundamente y trate de percibir sus aromas. Haga girar la copa para liberar los compuestos aromáticos y repita la operación. Compare los aromas percibidos con otros olores conocidos, si huele a fruta intente precisar cuales son esas frutas ¿son blancas o rojas? ¿son tropicales o de bosque?

Este es el momento en que se confirma lo que en las otras dos fases se ha captado. Tome un sorbo de vino lo suficientemente grande como para impregnar toda la lengua y el interior de la boca, aspire una pequeña cantidad de aire, haga girar el vino dentro de la boca. Intente descubrir los sabores y texturas del vino, así como la sensación que deja. Cuando haya descubierto todo lo posible tráguelo o escúpalo si va a seguir catando.



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