Reciclaje del vidrio

 

El vidrio es el único material que puede ser recuperado en su totalidad. La cultura y la economía de los residuos tienen su máxima expresión en este tipo de material formado fundamentalmente por sílices y otras bases. Una vez sometidas al proceso de recuperación las pérdidas son mí­nimas por lo que el uso generalizado de vidrio reciclado favorecerá la no sobreexplotación de cientos de miles de canteras en todo el mundo.

Reciclar vidrio es una buena forma de colaborar en la protección del medio ambiente global. De cada kilogramo de envase de vidrio reciclado se obtiene un kilogramo de nuevos envases.

Un kilogramo de vidrio usado ahorra 1.2 kilogramos de materia prima.
Una tonelada de vidrio usado ahorra 130 kilogramos de combustible

Para la fabricación del vidrio se utiliza arena, sosa y caliza. Estos componentes son molidos y mezclados, para posteriormente calcinarlos eliminando el agua y el anhí­drido carbónico. Después pasan al crisol de tierra refractaria donde se funden a temperaturas superiores de 1.500 grados. La arena se encuentra en un 70% y es denominada vitrificante; la sosa, en un 18% ayuda a fundir, recibiendo el nombre de fundente; la caliza, en un 10%, actúa como estabilizante. El 2% restante lo componen otras sustancias como pueden ser plomo, boro, óxidos metálicos, que modifican las propiedades del vidrio así­ como su aspecto. 

Una vez que el vidrio ha sido utilizado y depositado para su reciclaje comienza un proceso que lo convertirá en un producto nuevo: el vidrio se separa de cuerpos extraídos, se tritura y limpia. El producto de esta operación es llevado a las fábricas de vidrio donde se utiliza como materia prima para la nueva elaboración del vidrio. Este producto resultante de las plantas de tratamiento se denomina "calcín" en la industria vidriera, donde se volverá a utilizar igual que si se tratase de materia prima nueva.
 
 El calcín se mezcla con arena, sosa, caliza y otros componentes y se funde a 1.500 grados centí­grados. Después  el vidrio es homogeneizado hasta obtener una masa en estado líquido: la gota de vidrio. Esta gota se lleva al molde, que dará forma al nuevo envase. Estos productos tienen las mismas características que los originales.